¿Qué es la maloclusión dental?

La maloclusión dental es una alteración en la alineación de los dientes o en la relación entre las arcadas superior e inferior. En palabras sencillas, ocurre cuando los dientes no encajan correctamente al cerrar la boca.

Es más frecuente de lo que parece, según una revisión sistemática publicada en European Journal of Paediatric Dentistry (Lombardo et al., 2020), que analizó 77 estudios internacionales, la prevalencia de maloclusión en Europa se sitúa en torno al 72 %, aunque no todos los casos requieren tratamiento.

En Plus Dental vemos a diario pacientes que no sabían que tenían una maloclusión hasta que empezaron a notar desgaste, molestias al masticar o dolores de cabeza recurrentes. Por eso, una revisión temprana marca la diferencia.

¿Qué significa tener maloclusión?

Tener maloclusión significa que los dientes no están alineados de forma adecuada o que la mandíbula superior e inferior no se relacionan correctamente. Esto puede provocar una mordida incorrecta que afecta a:

  • La masticación: dificultad para triturar bien los alimentos, lo que a largo plazo puede generar problemas digestivos.
  • La pronunciación: ciertos sonidos se ven alterados, especialmente en niños.
  • La respiración: una mala relación entre maxilares puede favorecer la respiración bucal crónica.
  • El desgaste dental: contactos inadecuados entre dientes provocan un desgaste irregular del esmalte.

La maloclusión puede ser leve, moderada o severa, y no siempre genera síntomas evidentes. Sin embargo, cuando altera la función o la estética, suele requerir tratamiento ortodóncico.

Tipos de maloclusión dental

Los tipos de maloclusión se clasifican principalmente en tres clases según la clasificación de Angle, que es el sistema de referencia que utilizamos los profesionales para evaluar cómo se relacionan los molares superiores e inferiores.

Infografía de las clases de mordida: Clase I (alineación normal), Clase II (mandíbula superior adelantada) y Clase III (mandíbula inferior adelantada), mostrando la relación entre molares y caninos.

Clase I

Es la más frecuente. La relación entre ambas arcadas es correcta, pero los dientes pueden estar apiñados, separados o rotados. Aunque la mordida encaja bien a nivel molar, la alineación dental no es la adecuada.

En consulta solemos ver que muchos pacientes con clase I piensan que «no tienen nada» porque muerden bien, pero el apiñamiento les dificulta la higiene y aumenta el riesgo de caries.

Clase II (retrognatia)

Ocurre cuando la arcada superior sobresale más de lo normal respecto a la inferior. Puede deberse a una mandíbula inferior pequeña o retraída. Es habitual que los dientes superiores queden muy adelantados, lo que aumenta el riesgo de traumatismos dentales, sobre todo en niños.

Clase III (prognatismo)

Se da cuando la mandíbula inferior está más adelantada que la superior. La mordida suele ser invertida y, en casos severos, puede afectar de forma significativa tanto a la estética facial como a la función masticatoria. En adultos, los casos severos de clase III pueden requerir cirugía ortognática combinada con ortodoncia.

Otros problemas de mordida asociados

Además de la clasificación por clases, existen alteraciones específicas que pueden presentarse de forma aislada o combinada.

  • Mordida abierta: los dientes superiores e inferiores no llegan a tocarse al cerrar la boca, lo que dificulta morder alimentos como un bocadillo.
  • Mordida cruzada: los dientes superiores quedan por dentro de los inferiores al morder. Puede ser anterior, posterior o combinada.
  • Sobremordida: los dientes superiores cubren en exceso a los inferiores (más del 30-40 % de la corona), lo que puede provocar desgaste y dolor articular.
  • Resalte aumentado: gran distancia horizontal entre los incisivos superiores e inferiores.
  • Línea media desviada: el centro de los dientes superiores no coincide con el de los inferiores, lo que suele indicar una asimetría mandibular o un desplazamiento dental.

Causas de la maloclusión

La maloclusión puede deberse a factores genéticos, hábitos adquiridos o alteraciones del crecimiento. En nuestra experiencia, lo más habitual es que se combinen varias causas.

  1. Herencia y factores genéticos: el tamaño y la forma de los maxilares, así como el número y tamaño de los dientes, tienen un componente hereditario importante.
  2. Hábitos orales prolongados: chuparse el dedo más allá de los 3-4 años, uso excesivo del chupete o empuje lingual (interponer la lengua al tragar).
  3. Respiración bucal crónica: puede alterar el desarrollo del paladar y la posición de la lengua durante el crecimiento.
  4. Pérdida prematura de dientes de leche: cuando un diente temporal se pierde antes de tiempo (por caries o traumatismo), los dientes vecinos se desplazan y el definitivo puede erupcionar sin espacio.
  5. Traumatismos o fracturas mandibulares.
  6. Problemas en el crecimiento óseo: crecimiento desigual de maxilar y mandíbula.

Síntomas y consecuencias de una maloclusión no tratada

No todas las maloclusiones generan molestias inmediatas, pero a medio y largo plazo pueden derivar en problemas que afectan a la salud oral y general.

Síntoma / ConsecuenciaDescripción
Dificultad para masticarProblemas para triturar correctamente los alimentos, lo que puede generar molestias digestivas.
Desgaste dentalDesgaste irregular del esmalte por contactos inadecuados entre dientes. Con el tiempo puede exponer la dentina y causar sensibilidad.
Dolor en la ATMMolestias, chasquidos o bloqueos en la articulación temporomandibular.
Cefaleas y dolor cervicalLa tensión muscular por una mordida desequilibrada puede provocar dolores de cabeza frecuentes y contracturas cervicales.
Mayor riesgo de caries y enfermedad periodontalEl apiñamiento dificulta la higiene con cepillo e hilo dental, facilitando la acumulación de placa bacteriana.
Alteración estéticaApiñamiento visible, perfil facial alterado o sonrisa asimétrica.

Diagnóstico de la maloclusión

En Plus Dental realizamos un diagnóstico completo con nuestro equipo de ortodoncistas, apoyándonos en la tecnología digital que utilizamos en nuestras clínicas de Bilbao, Galdakao y Durango.

  • Exploración clínica de la mordida: evaluamos cómo encajan los dientes en reposo y en movimiento.
  • Fotografías intraorales y extraorales: para documentar la situación inicial y planificar el tratamiento.
  • Radiografías digitales: panorámica y cefalometría lateral con mínima radiación, que nos permiten valorar la posición de los huesos y las raíces dentales.
  • Escáner intraoral 3D: obtenemos un modelo tridimensional preciso de la boca en pocos minutos, sin necesidad de las antiguas impresiones con pasta. Además, este escáner nos permite realizar una simulación del resultado del tratamiento para que puedas ver cómo quedarán tus dientes antes de empezar.

Este estudio completo nos permite clasificar la maloclusión, evaluar su severidad y diseñar un plan de tratamiento personalizado.

Opciones de tratamiento

El objetivo siempre es conseguir una mordida equilibrada, funcional y estable a largo plazo. El tratamiento depende del tipo de maloclusión, la edad del paciente y la severidad del caso.

Ortodoncia invisible con alineadores

En Plus Dental apostamos por la ortodoncia invisible como primera opción siempre que el caso lo permita. Se trata de alineadores transparentes, removibles y prácticamente invisibles que se fabrican a medida y se van cambiando de forma progresiva para mover los dientes a su posición correcta.

Gracias a nuestro escáner intraoral y a la planificación digital, podemos diseñar el tratamiento con precisión y hacer un seguimiento continuo del progreso. Los alineadores son cómodos, no producen las rozaduras habituales de los brackets y permiten mantener una higiene oral completa al poder retirarse para comer y cepillarse.

Funcionan muy bien en apiñamientos, espaciamientos, mordida cruzada y sobremordida. En muchos casos, los resultados se consiguen en torno a los seis meses, aunque la duración depende de la complejidad.

Brackets (metálicos o cerámicos)

Para maloclusiones más complejas o que requieren movimientos dentales que los alineadores no pueden realizar con la misma eficacia, los brackets siguen siendo una opción muy contrastada. Los cerámicos son más discretos y los metálicos ofrecen la máxima versatilidad. Tu ortodoncista te indicará cuál es la opción más adecuada.

Cirugía ortognática

Para casos severos de origen óseo en adultos, cuando la ortodoncia por sí sola no puede corregir la discrepancia entre maxilares. Se combina con ortodoncia antes y después de la intervención.

Tratamientos complementarios

  • Expansión del paladar: en niños y adolescentes, permite ensanchar el maxilar superior cuando es demasiado estrecho.
  • Extracciones estratégicas: en algunos casos de apiñamiento severo, es necesario extraer algún diente para crear espacio.
  • Terapia miofuncional: ejercicios para corregir hábitos como la deglución atípica o la respiración bucal que contribuyen a la maloclusión.

Lo que debes saber antes de decidir

  • No todos los sistemas sirven para todos los casos. Los alineadores invisibles son excelentes para muchas maloclusiones, pero en casos severos o con componente óseo importante, los brackets o la combinación con cirugía pueden dar mejores resultados.
  • La duración habitual oscila entre 6 y 24 meses, dependiendo de la complejidad del caso.
  • La fase de retención (retenedores fijos o removibles) es fundamental para mantener los resultados. Sin ella, los dientes tienden a volver a su posición original.
  • Es normal sentir molestias los primeros días tras ajustes o cambio de alineadores, pero suelen remitir en 48-72 horas.

Cuándo consultar con urgencia

Si presentas alguno de estos síntomas, te recomendamos que acudas a un profesional sin demora.

  • Dolor intenso en la mandíbula que no cede con analgésicos habituales.
  • Bloqueo mandibular: dificultad para abrir o cerrar la boca completamente.
  • Inflamación facial importante asociada a dolor dental.
  • Dificultad para tragar o respirar relacionada con una alteración mandibular o dental.
  • Traumatismo dental reciente con movilidad o desplazamiento de piezas.

En estos casos, no esperes a una cita rutinaria, contacta con tu clínica dental o acude a urgencias.

Preguntas frecuentes

¿La maloclusión se puede prevenir?

En algunos casos sí, especialmente controlando hábitos orales en la infancia (chupete, succión digital, respiración bucal). Sin embargo, cuando la causa es genética, la prevención tiene un alcance limitado y lo más eficaz es una detección temprana.

¿A qué edad se debe evaluar la mordida de un niño?

La Sociedad Española de Ortodoncia (SEDO) recomienda que los niños acudan al ortodoncista a los 6 años, y como tarde antes de los 7, coincidiendo con la erupción del primer molar permanente. Es una recomendación que comparte la American Association of Orthodontists (AAO). Esto no significa que se inicie tratamiento a esa edad, sino que permite detectar problemas de desarrollo y actuar en el momento más favorable, cuando guiar el crecimiento óseo resulta más sencillo.

¿Se puede tratar la maloclusión en adultos?

Sí. La ortodoncia es eficaz a cualquier edad. En adultos el hueso es menos maleable que en niños, pero con los sistemas actuales —especialmente los alineadores invisibles y la planificación digital— se consiguen resultados excelentes. En casos severos de origen óseo, puede ser necesario combinar ortodoncia con cirugía ortognática.

¿Cuánto tiempo dura el tratamiento?

Depende del tipo y severidad de la maloclusión. Con alineadores invisibles, muchos casos se resuelven en torno a los 6 meses; las maloclusiones más complejas pueden requerir hasta 24 meses. Después es imprescindible una fase de retención para evitar recidivas.

¿Puede la maloclusión causar dolor de cabeza?

Sí, es más frecuente de lo que se piensa. Una mordida desequilibrada genera tensión en la musculatura masticatoria, que puede derivar en cefaleas tensionales, dolor cervical e incluso acúfenos (pitidos en el oído). Si tienes dolores de cabeza recurrentes y no encuentras causa, merece la pena evaluar tu mordida.

¿Los alineadores transparentes sirven para cualquier caso?

No siempre. Funcionan muy bien en apiñamientos leves a moderados, espaciamientos, mordida cruzada y sobremordida. Para maloclusiones severas o con componente óseo importante, los brackets convencionales o la combinación con cirugía suelen dar mejores resultados. En Plus Dental valoramos cada caso y te recomendamos la opción que mejor se adapte a tu situación.

En Plus Dental contamos con tres clínicas en Bizkaia equipadas con tecnología digital de última generación: escáner intraoral 3D, radiografía digital de baja radiación y planificación por ordenador. Todo esto nos permite diseñar tratamientos de ortodoncia precisos, cómodos y adaptados a cada paciente.

Si notas que tu mordida no encaja bien, tienes apiñamiento o sientes molestias al masticar, te recomendamos pedir una valoración con nuestro equipo. La primera visita es gratuita y sin compromiso, evaluamos tu caso, te explicamos las opciones y resolvemos todas tus dudas.

Este contenido es orientativo y no sustituye una valoración profesional. Si presentas cualquiera de los síntomas descritos, te recomendamos pedir cita con tu dentista para una evaluación personalizada.

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